
Cómo obtener la temperatura adecuada: tubos infrarrojos para Anatol y EFI Reggiani ReNOIR
Si está reemplazando los elementos calefactores en una máquina Anatol, ya sabe que no basta con elegir el largo correcto del tubo. No puede simplemente conectar cualquier tubo y esperar obtener el mismo nivel de calor que con los calentadores de la serie EFI Reggiani ReNOIR. Para lograr ese mismo nivel de calor, la luz infrarroja debe “comunicarse” con la tinta. Si las longitudes de onda no coinciden con el pico de absorción de la tinta, simplemente está desperdiciando electricidad.
El secreto está en la densidad de calor.
Construimos nuestros tubos infrarrojos para que alcancen exactamente la misma potencia y voltaje que los calentadores originales de ReNOIR. Pero aquí está el truco: nos centramos en el filamento de tungsteno. Al enrollarlo más estrechamente, podemos concentrar más calor en cada centímetro cuadrado del tubo.
¿Por qué es importante eso? Porque si opera una línea de alta velocidad, no puede permitirse esperar. Necesita que el tubo alcance rápidamente la temperatura de operación, para no tener que reducir la velocidad de la cinta transportadora y así permitir que la tinta se seque adecuadamente.
Detalles sobre su construcción
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza. Es resistente y no se deforma cuando las temperaturas son muy altas, lo cual es exactamente lo que queremos. Dependiendo de la tinta utilizada, aplicamos un recubrimiento específico para dirigir las longitudes de onda hacia el espectro de ondas cortas o medias.
Y lo mejor: son sustitutos ideales. Encajan perfectamente en los conectores de su máquina Anatol. No necesita reconectar nada ni manipular las fuentes de alimentación. Simplemente los instala y vuelve a trabajar.
Un consejo importante
Tenga cuidado: los tubos de alta potencia son muy eficaces, pero también dañan los reflectores. Si sus reflectores están dañados o oxidados, estará perdiendo entre el 15% y el 20% del calor producido. No importa cuán sofisticado sea el tubo; si el reflector está sucio, el calor no llegará al sustrato. Mantenga los reflectores limpios. Es un paso sencillo, pero marca una gran diferencia.
Al cambiar a tubos de menor potencia, ahorrará mucho dinero por unidad, sin sacrificar la potencia de calor ni la velocidad de trabajo. Solo asegúrese de que las rejillas de enfriamiento puedan manejar el calor generado, para evitar interrupciones en el funcionamiento de la máquina.